Materia
En un reactor aparece algo que consume oxígeno, responde al entorno y no debería estar allí. El problema no es clasificarlo. Es demostrar de dónde salió.
Rubén Ortega no investiga para decidir qué ocurrió. Investiga para establecer qué puede demostrarse. Tres expedientes separados por años y disciplinas empiezan a señalar en la misma dirección.
Cada novela funciona como una investigación completa. Juntas forman un solo problema: tres fenómenos estudiados en escalas distintas que quizá sean manifestaciones de la misma cosa.
En un reactor aparece algo que consume oxígeno, responde al entorno y no debería estar allí. El problema no es clasificarlo. Es demostrar de dónde salió.
Un experimento está diseñado para resistir sesgos y manipulación. Ochenta corridas funcionan. En la ochenta y uno, el archivo aparece seis horas tarde.
Un investigador muere dejando detrás un archivo que nadie quiso leer. Ortega descubre que la pieza más importante fue puesta donde nadie pudiera comprarla o retirarla.
“Lo que pasó es una cosa. Lo que consta es otra.”Rubén Ortega · Las Tres Puertas

El sistema dice que Rubén Ortega no existe. Pero él está de pie frente al guardia.
Una empresa biotecnológica le pide clasificar un material encontrado en un reactor. Ortega empieza por las firmas, las fechas, los registros y las cosas que faltan. Lo que encuentra no encaja en ninguna categoría sencilla.
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Trescientos sesenta y siete días después, la misma voz vuelve a llamar. Esta vez todo existe.
Hay contrato, orden de trabajo, universidad y un experimento preregistrado. Ortega presencia ochenta y una corridas. Cuando revisa el registro final, descubre que una pieza de evidencia existe en el momento equivocado.
Aún no disponible
La dirección lleva cinco semanas escrita en la libreta de Ortega. No tiene fecha. No tiene número de caso. No tiene razón.
Un investigador independiente ha muerto dejando cuadernos, cartas y un protocolo que nadie quiso recibir. Cuando Ortega decide verificar su trabajo, las tres investigaciones empiezan a superponerse.
Aún no disponibleLa tensión nace de documentos, horarios, sellos, archivos, cadenas de custodia y de una pregunta persistente: ¿qué ocurre cuando la verdad existe, pero no existe completa en ningún lugar?
La biología, la física y la medición no están de fondo: son el mecanismo del misterio.
Ortega no persigue sospechosos. Persigue inconsistencias entre lo que ocurrió y lo que puede probarse.
No depende de un villano que lo controla todo. Depende de contratos, archivos, adquisiciones y sistemas que funcionan exactamente como fueron diseñados.
Cada puerta cambia el significado de la anterior y prepara la siguiente sin convertir los libros en episodios incompletos.



Rubén Ortega está a punto de descubrir que la diferencia entre ambas puede ser más peligrosa que el hallazgo científico que intenta documentar.
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